Cuando uno piensa en Copenhague, lo primero que te viene a la mente no es precisamente la playa ni la vida de mar. Sin embargo (no se si por una fijaciĂłn que tengo con el mar o quĂ©) pero a cada destino que viajo, si tiene playa, necesito entender su cultura a travĂ©s de su «vida de mar«; y Dinamarca no podĂa ser la excepciĂłn.


MediodĂa a puro fish & chips.Â


Parada tĂ©cnica para refrescarnos en un kiosko en las afueras de la ciudad.Â
Nos levantamos temprano, cerca de las 8am, SofĂa y yo. Era un dĂa de pleno sol y se pronosticaban 29 grados; no era casualidad, habĂamos seleccionado este dĂa de forma muy precisa evitando cualquier posibilidad de nube molesta.Â
Nos encontrábamos en el Hotel Huxley, un hotel bastante simpático pero con habitaciones extremadamente pequeñas ubicado en pleno centro de Copenhague. Ni barato ni caro. La relaciĂłn precio / calidad / ubicaciĂłn, es excelente.Â
Desde el Huxley hasta Kastrup -la playa designada- nos separaban 25 minutos de pedealeada, en bicicletas «fixie» de alquiler. No eran las mejores, pero sin dudas que era el medio de transporte más práctico para movernos.
Dato curioso: las bicicletas de alquiler de la app «donkey republic», tienen cada una un nombre de persona. Aquel dĂa, yo estaba a bordo de «Rafael» y SofĂa de «Hannah». Y rafa, resultĂł ser mucho más noble que Hannah a quien cada 2 por 3 se le salĂa la cadena. Â






Llegar a Kastrup implicĂł atravesar diferentes barrios daneses. Desde la bicicleta, no se si por tener más tiempo o porquĂ©, suelo contemplar el entorno mucho más. Tengo los sentidos más sensibles para escuchar, para interpretar el contexto, y a medida que pasábamos los diferentes barrios, podĂamos percibir claramente las diferencias y matices de cada uno. Finalmente, tomamos una pequeña carretera transitada que nos llevĂł directo al mar.Â
La playa, era mucho más amplia de lo que imaginaba.Â
A lo lejos, en el horizonte dentro del mar se podĂan ver molinos de viento. A los pocos minutos, llegamos a destino: Kastrup Sea Bath, una maravillosa obra de arquitectura de madera y con forma de caracol diseñado por el estudio sueco White Arkitekter. Sirve principalmente como refugio contra el viento. Es un magnĂfico muelle curvo y dentro de Ă©l, habĂan niños y adultos saltando a un mar no tan frĂo como imaginaba.


Esta foto no es mĂa, pero ilustra la obra Kastrup Sea Bath.Â


Otra foto (tampoco mĂa) del muelle.Â


Postales de un padre y un hijo acabando el dĂa junto al canal.Â


Casas flotantes en la periferia de Copenhague.Â
Para mi sorpresa (o ignorancia) la «vida de mar» en Dinamarca es tan animada como la de cualquier paĂs tropical.
Grupos de amigos jugando beach-volley, chiringuitos vendiendo rabas o fish&chips y vendedores ambulantes de helado retrataron una imagen que no me esperaba.
La imagen que protagoniza esta historia y la que llamĂ© «Sunny Smiles», intenta retratar toda esa alegrĂa propia de los niños en el mar disfrutando del verano danĂ©s en su máxima expresiĂłn.
Lifetime Value
La calidad de los materiales con los que trabajamos garantizan el valor de la obra a través del tiempo.
Lista para colgar
Nuestros marcos llegan listos para colgar en cuanto salen del packaging.
Enmarcado a mano
Cada marco es producido de forma artesanal por talleres especializados en Fine Art.
Hecho a medida
Cada historia, es enmarcada según el tamaño, color y preferencia del waller.
Devoluciones
Cada fotografĂa se imprime y enmarca especialmente para ti, en el tamaño y marco de tu elecciĂłn. Esto significa que no podemos aceptar devoluciones ni cambios. TambiĂ©n nos es imposible realizar cambios o cancelaciones en los pedidos despuĂ©s de las 24 horas. Si por cualquier motivo tu Timewall llega en una condiciĂłn que no sea perfecta, por favor háznoslo saber y resolveremos el caso.Â
EnvĂos
Debido al trabajo artesanal y a medida, cada pieza puede tardar entre 2 a 3 semanas en imprimirse, montarse, enmarcarse y enviarse. Recibirás un nĂşmero de seguimiento del proveedor de envĂo para que puedas estar al tanto del envĂo.











