Tromsø Viewpoint es un paseo por la luna. No hay otra manera de describirlo. VisitĂ© esta pequeña isla del norte de Noruega en una de las Ă©pocas más impresionantes y duras para los paĂses escandinavos: el invierno. Invierno significa oscuridad, noche polar, mørketid. 18 o incluso 20 horas de oscuridad, y entre 2 o 4 horas de luz muy muy tenue. El mediodĂa es cuando el sol intenta asomarse por el horizonte sin realmente hacer acto de presencia.


Lo que más me gustĂł de esta curiosa Ă©poca del año, es que esas horas son como un atardecer constante, que regala una luz y unos colores onĂricos.
Mi amiga Jente y yo decidimos subir al Tromsø Viewpoint a pie, en lugar de usar el telefĂ©rico. La idea era magnĂfica, pero la ejecuciĂłn se nos complicĂł un poco, al estar todo completamente cubierto de nieve y tener que averiguar el sendero. Pero con unos crampones en las botas, mucha agua, y capas y capas de ropa tĂ©rmica conseguimos llegar a la cima. La subida realmente solo nos llevĂł una hora, y valiĂł absolutamente la pena por todos los paisajes por los que atravesamos. Los árboles nevados, las distintas tonalidades de blancos, el color rosado del cielo, y la luz dĂ©bil del mediodĂa creaban un escenario digno de cuento de Navidad.






Una vez arriba, comenzamos a adentrarnos en la montaña, alejándonos de los turistas que observaban la ciudad desde el mirador. Recuerdo tener la sensaciĂłn de estar caminando sobre la luna. Solas. Como dos astronautas que no podĂan parar de abrir la boca del asombro. Jamás podrĂ© encontrar las palabras para describir la emociĂłn y conexiĂłn que ambas sentimos en lo alto de ese fiordo.
Sacar fotos con la cámara era todo un reto, ya que nos encontrábamos a -11 grados, y cuanto más subĂamos y nos adentramos, más frĂo hacĂa. Quedarse quieta para poder hacer una foto era demasiado complicado, ya que se me congelaban los pies, y las dos capas de guantes que llevaba puestas en cada mano no eran suficientes para evitar que se entumeciesen.
AĂşn asĂ, no podĂa parar de disparar para intentar capturar la esencia de lo que estaba viendo. Un disparo con la cámara, y un bailecito para entrar en calor fue la tĂ©cnica que utilicĂ© para poder realizar estas fotos.


Otro recuerdo increĂble que se me viene a la mente, fue cuando sacamos nuestros bocadillos de las mochilas y nos dimos cuenta de que la lechuga y el tomate se habĂan congelado. Con todo, ese momento fue maravilloso. Ambas de pie, y con nuestros bocadillos semi congelados en las manos, disfrutamos de esa comida austera, con las mejores vistas al mar y los cruceros. Estábamos mejor que en un restaurante de 5 estrellas MichelĂn y nos sentimos las personas más afortunadas del mundo.
Lifetime Value
La calidad de los materiales con los que trabajamos garantizan el valor de la obra a través del tiempo.
Lista para colgar
Nuestros marcos llegan listos para colgar en cuanto salen del packaging.
Enmarcado a mano
Cada marco es producido de forma artesanal por talleres especializados en Fine Art.
Hecho a medida
Cada historia, es enmarcada según el tamaño, color y preferencia del waller.
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Cada fotografĂa se imprime y enmarca especialmente para ti, en el tamaño y marco de tu elecciĂłn. Esto significa que no podemos aceptar devoluciones ni cambios. TambiĂ©n nos es imposible realizar cambios o cancelaciones en los pedidos despuĂ©s de las 24 horas. Si por cualquier motivo tu Timewall llega en una condiciĂłn que no sea perfecta, por favor háznoslo saber y resolveremos el caso.Â
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