Todas las historias de nuestra colección se imprimen en papel fotográfico Giclee mate de 310 g/m², sin ácido y están disponibles por tiempo limitado.
Más información
- Lifetime Value
La calidad de los materiales con los que trabajamos garantizan el valor de la obra a través del tiempo.
- Lista para colgar
Nuestros marcos llegan listos para colgar en cuanto salen del packaging.
- Enmarcado a mano
Cada marco es producido de forma artesanal por talleres especializados en Fine Art.
- Hecho a medida
Cada historia, es enmarcada según el tamaño, color y preferencia del waller.
- Papel
- Fujifilm Art Rag 300 gsm · 100% algodón
- Impresión
- Epson SureColor
- Enmarcado
- Ayous y roble
- Protección
- Metacrilato 5 mm
- Producción
- 100% en España
Envíos
Debido al trabajo artesanal y a medida, cada pieza puede tardar entre 2 a 3 semanas en imprimirse, montarse, enmarcarse y enviarse. Recibirás un número de seguimiento del proveedor de envío para que puedas estar al tanto del envío.
Devoluciones
Cada fotografía se imprime y enmarca especialmente para ti, en el tamaño y marco de tu elección. Esto significa que no podemos aceptar devoluciones ni cambios. También nos es imposible realizar cambios o cancelaciones en los pedidos después de las 24 horas. Si por cualquier motivo tu Timewall llega en una condición que no sea perfecta, por favor háznoslo saber y resolveremos el caso.
París se vestía de gris aquel día, con esa fina lluvia que parece formar parte de su identidad. Su arquitectura sobria y elegante dibujaban el fondo perfecto para una escena que parece detener el tiempo.


Todo se encontraba envuelto en una paleta de colores apagada que hacía que cualquier color vivo resaltase aún más. El naranja aparecía con una claridad inesperada: en la decoración de la terraza y en un coche antiguo aparcado justo en la puerta del restaurante.


Un gesto de color limpio, casi preciso, que rompía la escena sin alterar su equilibrio. Habíamos pasado el día en Roland Garros, tras una experiencia única, de esas que guardas para toda la vida.
Envueltos en una atmósfera única; entre partidos, público, aplausos, y esa emoción contenida que solo se vive allí. Al terminar, caminamos sin prisa por la ciudad hasta acabar en uno de esos lugares tan propios de París, perfecto para cerrar el día y descansar de aquella emoción contenida que había protagonizado el día.


Antes de hacer la foto, la imagen ya estaba clara en mi cabeza. Los colores encajaban por sí solos sobre ese fondo gris, lluvioso y perfectamente parisino. Al mirarla ahora, casi se puede escuchar el murmullo de la calle y la melodía del acordeón flotando en el aire, como si te encontrarás ahí mismo y la escena siguiese ocurriendo.








