Nordhavn, Copenhague | Dinamarca.
Todas las historias de nuestra colección se imprimen en papel fotográfico Giclee mate de 310 g/m², sin ácido y están disponibles por tiempo limitado.
Más información
- Lifetime Value
La calidad de los materiales con los que trabajamos garantizan el valor de la obra a través del tiempo.
- Lista para colgar
Nuestros marcos llegan listos para colgar en cuanto salen del packaging.
- Enmarcado a mano
Cada marco es producido de forma artesanal por talleres especializados en Fine Art.
- Hecho a medida
Cada historia, es enmarcada según el tamaño, color y preferencia del waller.
- Papel
- Fujifilm Art Rag 300 gsm · 100% algodón
- Impresión
- Epson SureColor
- Enmarcado
- Ayous y roble
- Protección
- Metacrilato 5 mm
- Producción
- 100% en España
Envíos
Debido al trabajo artesanal y a medida, cada pieza puede tardar entre 2 a 3 semanas en imprimirse, montarse, enmarcarse y enviarse. Recibirás un número de seguimiento del proveedor de envío para que puedas estar al tanto del envío.
Devoluciones
Cada fotografía se imprime y enmarca especialmente para ti, en el tamaño y marco de tu elección. Esto significa que no podemos aceptar devoluciones ni cambios. También nos es imposible realizar cambios o cancelaciones en los pedidos después de las 24 horas. Si por cualquier motivo tu Timewall llega en una condición que no sea perfecta, por favor háznoslo saber y resolveremos el caso.
Julio de 2026. Copenhague a 28 grados y un viaje de novios que empezaba aquí antes de subir a los Dolomitas. Durante nuestra estadía, vivimos en Nordhavn, el puerto norte de Copenhague. Cada mañana bajábamos al mismo muelle con la toalla al hombro, y casi siempre nos daba la tarde allí.


Durante décadas, esto fue puerto industrial, con grúas, contenedores, silos de grano y de cemento. Desde los noventa Copenhague no ha parado de crecer y la gente necesitaba más sitio donde vivir. El puerto, en cambio, ya no necesitaba tanto. En 2008 la ciudad convocó un concurso internacional para convertir 200 hectáreas de muelles en barrio, y lo ganó un equipo liderado por el estudio danés COBE.
El plan reparte el barrio en islotes y canales, con manzanas de alturas y arquitecturas distintas, cada una con su propio estudio detrás. La idea que lo ordena todo es la ciudad de “cinco minutos”. El súper, el colegio, el metro o el trabajo a cinco minutos andando desde cualquier portal. Está pensado para 40.000 vecinos y 40.000 puestos de trabajo a lo largo de cincuenta años, y hoy es un referente de arquitectura contemporánea en Europa.


Junto al muelle de la foto, se levanta The Silo, un antiguo silo de grano de hormigón que se convirtió en 17 plantas de viviendas, forrado de acero galvanizado y rematado con un restaurante. Lo industrial se quedó y cambió de uso, y el muelle sigue la misma lógica, unas casetas de madera oscura sobre el agua que guardan una sauna y una piscina interior, con escaleras que bajan directas al mar.
Nordhavn queda a 20 minutos del centro y está lleno de gente joven. Lo que más nos gustaba era ver la hora de comer. Entre semana, llegaba gente de las oficinas con su táper, se cambiaba, se daba un baño, se secaba al sol, se volvía a vestir y regresaba al trabajo. Para bañarse aquí basta con cruzar la calle. El mar ocurre ahí mismo, casi en la acera, y el paso de la oficina al agua se hace en unos minutos.


El agua estaba fresca, pero con 28 grados fuera costaba poco meterse, y nos pasábamos el día entrando y saliendo. Five minutes to the sea retrata una ciudad que ha devuelto el puerto a sus vecinos, arquitectura nueva sobre muelles viejos y un mar que forma parte de la rutina, entre reunión y reunión.











