Todas las historias de nuestra colección se imprimen en papel fotográfico Giclee mate de 310 g/m², sin ácido y están disponibles por tiempo limitado.
Más información
- Lifetime Value
La calidad de los materiales con los que trabajamos garantizan el valor de la obra a través del tiempo.
- Lista para colgar
Nuestros marcos llegan listos para colgar en cuanto salen del packaging.
- Enmarcado a mano
Cada marco es producido de forma artesanal por talleres especializados en Fine Art.
- Hecho a medida
Cada historia, es enmarcada según el tamaño, color y preferencia del waller.
- Papel
- Fujifilm Art Rag 300 gsm · 100% algodón
- Impresión
- Epson SureColor
- Enmarcado
- Ayous y roble
- Protección
- Metacrilato 5 mm
- Producción
- 100% en España
Envíos
Debido al trabajo artesanal y a medida, cada pieza puede tardar entre 2 a 3 semanas en imprimirse, montarse, enmarcarse y enviarse. Recibirás un número de seguimiento del proveedor de envío para que puedas estar al tanto del envío.
Devoluciones
Cada fotografía se imprime y enmarca especialmente para ti, en el tamaño y marco de tu elección. Esto significa que no podemos aceptar devoluciones ni cambios. También nos es imposible realizar cambios o cancelaciones en los pedidos después de las 24 horas. Si por cualquier motivo tu Timewall llega en una condición que no sea perfecta, por favor háznoslo saber y resolveremos el caso.
Esta historia comenzó super temprano por la mañana, con un ojo medio cerrado y otro abierto. Tenía un plan aventurero: ir a ver las pirámides de Egipto.
Estaba de paso, en una escala antes de irme a la India, y solo tenía ocho horas para dar una vuelta por allí. Así que, ¿por qué no? Me subí a un taxi y me fui directo a las pirámides, cámara en mano, sin saber cuándo volvería a tener la chance de estar en Egipto.

Me subí a un taxi y me fui directo a las pirámides, cámara en mano, sin saber cuándo volvería a tener la chance de estar en Egipto.

La mañana estaba tranquila, rara, pero chula, especialmente porque era el primer día de mi viaje a la India, que luego resultó ser un viaje increíblemente espiritual.
Y allí estaba yo, en Egipto, casi sin gente alrededor, todo muy tranquilo.

De repente, ví a unos perros echándose una siesta a la sombra de las pirámides y pensé: ‘¡esto es genial!’. Me llamó la atención la energía del lugar, tan sencillo y tan tranquilo, transmitiendo una paz que no se puede explicar. Saqué la cámara y les hice una foto.
Fue un momento sensacional, el comienzo icónico de un viaje que no sabía lo mucho que me iba a gustar.











