Brewster
West Coast, Nueva Zelanda.
SKU N/A Category Tags , ,
Todas las historias de nuestra colección se imprimen en papel fotográfico Giclee mate de 310 g/m², sin ácido y están disponibles por tiempo limitado.

El viaje comenzó rumbo a la West Coast (Nueva Zelanda), en uno de esos días en los que el clima no acompaña y ya sabes, incluso antes de empezar, que el camino va a ser duro.

Aun así, madrugamos y nos pusimos en marcha. Al llegar, el primer obstáculo apareció de inmediato: un río sin puente que nos obligó a cruzar con el agua helada, una forma poco agradable de empezar la mañana con apenas cinco grados.

Poco después, un fuerte desnivel a través de un bosque frondoso y húmedo hizo que el recuerdo del río quedara atrás. Raíces, troncos caídos y un sendero empinado donde el final no se intuía marcaron el ritmo de la subida.

A medida que ganábamos altura, el bosque empezó a abrirse y las cimas aparecieron a lo lejos, cubiertas por nubes densas que no prometían nada bueno. El viento comenzaba a notarse, el terreno se volvía más expuesto y cada paso exigía más atención, como si la montaña estuviera preparando lo que vendría después.

Entonces, casi sin aviso, allí estaba el refugio. Una pequeña caseta de rojo intenso destacando entre el pasto, las rocas y el gris del cielo. Al llegar, comimos y recuperamos fuerzas, sabiendo que aún nos esperaba el tramo más exigente: el acceso al glaciar.

El camino no estaba marcado y, a medida que avanzábamos, el viento se transformó en ventisca. Empezó a nevar con fuerza y la visibilidad se volvió prácticamente nula, haciendo que cada metro ganado fuera más incierto que el anterior.

Finalmente, la montaña nos obligó a darnos la vuelta. El glaciar quedaría pendiente para otra ocasión. Para mí, esta serie nace de ese momento: de entender que, por mucho que desees llegar más lejos, hay días en los que la naturaleza decide por ti. Y que aceptar ese límite, escuchar y retroceder, también forma parte del viaje.

Lifetime Value

La calidad de los materiales con los que trabajamos garantizan el valor de la obra a través del tiempo.

Lista para colgar

Nuestros marcos llegan listos para colgar en cuanto salen del packaging.

Enmarcado a mano

Cada marco es producido de forma artesanal por talleres especializados en Fine Art.

Hecho a medida

Cada historia, es enmarcada según el tamaño, color y preferencia del waller.

Devoluciones

Cada fotografía se imprime y enmarca especialmente para ti, en el tamaño y marco de tu elección. Esto significa que no podemos aceptar devoluciones ni cambios. También nos es imposible realizar cambios o cancelaciones en los pedidos después de las 24 horas. Si por cualquier motivo tu Timewall llega en una condición que no sea perfecta, por favor háznoslo saber y resolveremos el caso. 

EnvĂ­os

Debido al trabajo artesanal y a medida, cada pieza puede tardar entre 2 a 3 semanas en imprimirse, montarse, enmarcarse y enviarse. Recibirás un número de seguimiento del proveedor de envío para que puedas estar al tanto del envío.