Volver a Sentir
Fuerteventura, España.
SKU N/A Category Tags , ,

Todas las historias de nuestra colección se imprimen en papel fotográfico Giclee mate de 310 g/m², sin ácido y están disponibles por tiempo limitado.

Más información
  • Lifetime Value

    La calidad de los materiales con los que trabajamos garantizan el valor de la obra a través del tiempo.

  • Lista para colgar

    Nuestros marcos llegan listos para colgar en cuanto salen del packaging.

  • Enmarcado a mano

    Cada marco es producido de forma artesanal por talleres especializados en Fine Art.

  • Hecho a medida

    Cada historia, es enmarcada según el tamaño, color y preferencia del waller.

Papel
Fujifilm Art Rag 300 gsm · 100% algodón
Impresión
Epson SureColor
Enmarcado
Ayous y roble
Protección
Metacrilato 5 mm
Producción
100% en España
Envíos

Debido al trabajo artesanal y a medida, cada pieza puede tardar entre 2 a 3 semanas en imprimirse, montarse, enmarcarse y enviarse. Recibirás un número de seguimiento del proveedor de envío para que puedas estar al tanto del envío. 

Devoluciones

Cada fotografía se imprime y enmarca especialmente para ti, en el tamaño y marco de tu elección. Esto significa que no podemos aceptar devoluciones ni cambios. También nos es imposible realizar cambios o cancelaciones en los pedidos después de las 24 horas. Si por cualquier motivo tu Timewall llega en una condición que no sea perfecta, por favor háznoslo saber y resolveremos el caso. 

Hay lugares que parecen estar esperando algo, incluso cuando no hay nadie. Llevaba un buen rato caminando por una playa de Fuerteventura sin cruzarme con nadie. La arena se extendía hasta donde alcanzaba la vista, el viento soplaba de lado y el mar rompía con ese ritmo constante que acaba marcando el paso sin que te des cuenta.

Y en medio de toda esa amplitud, apareció ella. Una pequeña torre de vigilancia, sola frente al océano.

Sin gente, sin ruido, sin nada que vigilar. Me acerqué despacio. La pintura estaba gastada por el sol y la sal, la madera tenía ese tono que solo da el paso de los años junto al mar.

Imaginé los veranos en los que alguien se había sentado allí arriba, atento a cada bañista, a cada bandera, a cada ola. Ahora la playa estaba vacía y la torre seguía en su sitio, mirando al mismo horizonte, como si su trabajo no hubiera terminado.

Me quedé un rato a cierta distancia, observándola.

El viento movía la arena alrededor de sus patas y las nubes pasaban por detrás sin prisa.

Solo el mar, el viento y el tiempo pasando. Busqué un encuadre que la dejara pequeña, rodeada de espacio, porque así era como la estaba viviendo: un punto mínimo frente a algo inmenso, firme y paciente.

Quizás por eso hice la fotografía. Por la belleza que también existe cuando no ocurre nada.