Cocora
Valle del Cocora, Colombia.
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Todas las historias de nuestra colección se imprimen en papel fotográfico Giclee mate de 310 g/m², sin ácido y están disponibles por tiempo limitado.

Más información
  • Lifetime Value

    La calidad de los materiales con los que trabajamos garantizan el valor de la obra a través del tiempo.

  • Lista para colgar

    Nuestros marcos llegan listos para colgar en cuanto salen del packaging.

  • Enmarcado a mano

    Cada marco es producido de forma artesanal por talleres especializados en Fine Art.

  • Hecho a medida

    Cada historia, es enmarcada según el tamaño, color y preferencia del waller.

Papel
Fujifilm Art Rag 300 gsm · 100% algodón
Impresión
Epson SureColor
Enmarcado
Ayous y roble
Protección
Metacrilato 5 mm
Producción
100% en España
Envíos

Debido al trabajo artesanal y a medida, cada pieza puede tardar entre 2 a 3 semanas en imprimirse, montarse, enmarcarse y enviarse. Recibirás un número de seguimiento del proveedor de envío para que puedas estar al tanto del envío. 

Devoluciones

Cada fotografía se imprime y enmarca especialmente para ti, en el tamaño y marco de tu elección. Esto significa que no podemos aceptar devoluciones ni cambios. También nos es imposible realizar cambios o cancelaciones en los pedidos después de las 24 horas. Si por cualquier motivo tu Timewall llega en una condición que no sea perfecta, por favor háznoslo saber y resolveremos el caso. 

No soy de madrugar. Durante el año, solo lo hago si el trabajo lo exige; en vacaciones, únicamente si la ocasión lo merece. Aquel día, fue por lo segundo. Un café colombiano prensado para empezar la mañana y luego, rumbo al Valle del Cocora a caballo. Al día siguiente, lo recorreríamos en moto.

Iba preparado para disfrutar tanto del viaje por las calles del Quindío como del destino final – el Valle del Cocora. Pronto entendí que, en este lugar, viaje y destino se confunden: todo es parte de la experiencia. Pasear por sus calles, conversar con la gente local, detenerme a tomar otro café (nunca es suficiente café si estás en Colombia) y no necesitar auriculares para escuchar música. El paisaje y la música que sale de las casas ponen la banda sonora.

Me llamó la atención cómo esas palmas tan altas se sostenían con un tronco tan delgado. Y no eran pocas, eran miles. La extensión del valle era tal que mis ojos no alcanzaban a abarcarlo todo. Esos arboles que parecían palmeras me dieron ina buena lección: a veces, los que parecen más frágiles son los más fuertes.

Saqué la cámara. Era temprano aún, no había turistas. A pesar de la niebla, el paisaje se dejaba ver. Podía ser una buena foto, aunque no pude evitar pensar: “maldita niebla”. También pensé que, claro, la niebla es más densa a primera hora… y confieso que me arrepentí un poco de haber madrugado tanto. Pero cuando vi la foto en la cámara, el arrepentimiento desapareció. Tengo que madrugar más a menudo.